jueves, 22 de agosto de 2013

¿Sufres de Odontofobia o Dentofobia?


  El miedo que pueden experimentar algunas personas al asistir a una consulta odontológica puede ser en muchos casos la experiencia más traumatica de sus vidas, incluso solo al recordar el caracteristo sonido de la turbina (instrumento usado para eliminar la caries), o alguna experiencia no muy agradable que haya experimentado previamente.


A este fenómeno se le conoce como Odontofobia o Dentofobia, se dice que una de cada 10 personas tienen pánico a ir al dentista,es por ello que te compartimos algunos consejos para sobrellevar esta condición:



1.Identifica la razón de tu miedo y analiza la situación:

Esto es muy importante. ¿Has tenido alguna visita al dentista que pueda haberte causado un trauma? ¿Qué es lo que dispara tu ansiedad, la oficina, el olor a dentista, el sonido de la turbina? Quizás sea tu miedo a lo desconocido o tal vez al costo. O posiblemente alguna vez pasaste por una mala experiencia de tener un dentista de mal carácter. 

2.Tómate el tiempo de buscar un dentista que te agrade y en el que puedas confiar:

Pregunta a tus amigos acerca de la persona que está a cargo de sus dientes. Pregúntales qué clase de trabajos dentales ha hecho. cuál fue su experiencia con ese tratamiento, la cantidad de dinero que gastó, cuán bueno es el dentista a la hora de controlar el dolor o para hacer que el paciente se sienta relajado y confortable.

3.No pospongas tu visita al dentista. 

Mientras más veas a tu dentista, habrá menos que hacer. Una limpieza profesional dos veces al año previene muchos problemas. 

4.Si no quieres escuchar lo que está pasando, lleva tu música al dentista. Siéntate, coloca tus audífonos, cierra tus ojos y concéntrate en la música. Cuida de apagar el aparato cuando se te pida. Escuchar música alivia el dolor 
 
5.Acepta el hecho que lo que más te asusta es lo desconocido. 

Las herramientas que manejan los dentistas pueden ser atemorizantes. Antes que tu doctor haga algo en tu boca, pregúntale lo que está haciendo y qué herramienta va a utilizar. 

6.Reconoce el hecho que el dentista está ahí para ayudarte. 

La persona que viste en bata blanca o de ositos está allí porque estudió para eso y que no emitirá un juicio acerca de tu salud oral ni tampoco acerca de tí como pesona. Lo único que desean es ayudarte a mejorar la salud de tus dientes.

7.Recuerda que tienes el derecho a irte. 

Si no te agrada el dentista que tienes ahora, es más que correcto irse. El primer paso es encontrar un dentista que realmente te agrade y en el que puedas confiar. Recuerda que estás pagando por esto.

8.Relájate. 

Inhala lentamente y expande tu abdomen hasta contar cinco. Mantén el aliento por diez segundos y exhala contando hasta ocho. Repite este procedimiento cada vez que sientas que el nerviosismo se quiera apoderar de tí. 

9.Lávate los dientes y usa hilo dental. 

Una de las razones por que la gente no va al dentista es porque no se lava los dientes tan a menudo como debería. Nadie ve allá adentro hasta que vas al dentista. Pregunta a tu dentista por formas de lavarse los dientes eficientemente y pide que te recete un cepillo de dientes especial para tí. Quizá también desees que te recete una pasta de dientes que se adapte a tu ritmo de vida.